1. Definición de la contabilidad de carbono
La contabilidad de carbono designa el conjunto de los métodos utilizados para censar, cuantificar y clasificar todas las emisiones de gases de efecto invernadero (de los cuales el CO2 es el componente mayoritario) engendradas por una actividad humana en el perímetro delimitado (empresa, administración, organización, colectividad, territorio, individuo...).
Se la llama “contabilidad de carbono” porque las unidades de medida de esta contabilidad son los equivalentes CO2 (dióxido de carbono), o la tonelada de carbono. La contabilidad de carbono es un dominio emergente, que se construye progresivamente estos últimos años para responder a la necesidad de medir mejor nuestras emisiones de gases de efecto invernadero frente al calentamiento climático.
La contabilidad de carbono engloba diferentes herramientas que varían en función del perímetro sobre el cual se busca medir los gases de efecto invernadero (GEI) : el Balance de Carbono de empresa, el inventario nacional de las emisiones, la huella de carbono de un territorio son algunos ejemplos.
Idealmente, una contabilidad de carbono pertinente debe basarse sobre elementos y métodos de recolección de los datos y de cálculo verificables y universalmente reconocidos, al mismo título que los de una contabilidad financiera. A este efecto, estándares internacionales y diversos instrumentos metodológicos han sido elaborados y regularmente mejorados, y permiten a todas las partes interesadas hablar el mismo lenguaje.
Para ser completa, una contabilidad de carbono debe generalmente integrar las emisiones de GEI generadas en amont y aval de la actividad concernida, directamente o indirectamente ligadas a esta actividad.
2. Contabilidad de carbono: ¿por qué y para qué?
2.1 ¿A qué problemáticas mayores responde la contabilidad de carbono?
Para luchar contra el calentamiento climático en curso, es fundamental poder medir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, por lo tanto, hacer el inventario más preciso posible de las cantidades de GEI emitidas y clasificar estas emisiones por categorías y fuentes. Solo este conocimiento exhaustivo puede permitir desarrollar las medidas y programas necesarios para disminuir estas emisiones y responder así a los objetivos de reducción locales, regionales y mundiales fijados por las instancias nacionales e internacionales. La contabilidad de carbono permite por lo tanto, para cada entidad concernida, hacer el estado de los lugares (sin cesar renovado) del problema, a fin de ser capaz de tomar las mejores medidas para intentar resolverlo.
Una buena contabilidad de carbono permite también legitimar y acreditar las acciones puestas en marcha por las organizaciones para reducir sus emisiones: para saber si una acción de reducción de los GEI es eficaz, hay que poder medirlo! Es el caso en particular en el marco de las obligaciones legales tales como el Balance de GEI Regulatorio impuesto en Francia desde 2010 por la ley Grenelle II.
2.2 La contabilidad de carbono como instrumento de una estrategia RSE y de desarrollo sostenible
En el marco de las demarchas RSE de las empresas (y en particular de sus estrategias climáticas), la contabilidad de carbono es ahora indispensable. Ella permite en efecto, a partir de los datos recogidos y analizados, cerner precisamente las pistas de progreso posible, para orientar las acciones vía una serie de objetivos variables según los casos de figura pero basados sobre un tronco común bien identificado:
- Dibujar un estado de los lugares preciso de la situación de la organización en materia energética y de impacto ambiental (GEI).
- Definir un programa cuantificado y datado de reducción de las emisiones.
- Adaptar el funcionamiento de la organización a las regulaciones en vigor y a venir.
- Poner en marcha acciones de transición energética a fin de reducir al mínimo posible el recurso a las energías fósiles, y considerar medidas de contribución / compensación de carbono apropiadas para el resto.
- Movilizar todas las partes interesadas y comunicar sobre las acciones emprendidas y llevadas a cabo.
3. Principios y herramientas de la contabilidad de carbono
Existen varias metodologías de contabilidad de carbono, definidas al nivel internacional o por instancias nacionales. Su punto común es basarse sobre un conjunto de principios simples: coherencia, exactitud, exhaustividad, pertinencia, transparencia, verificación, estrategia bajo carbono, visión a largo plazo, anticipación y pragmatismo. Pero en el detalle, los métodos precisos pueden variar. Tres referenciales de contabilidad de carbono son particularmente difundidos: el GHG Protocol, el Balance de Carbono, y los métodos emanados de las normas ISO 14064 y 14069.
3.1 El GHG Protocol para la contabilidad de carbono
Estándar internacional de armonización de los balances de carbono, este método (el más solicitado a nivel mundial) se descompone en tres ámbitos de toma en cuenta de las emisiones directas y/o indirectas de GEI, según sus fuentes y sus categorías, integrando el amont y el aval de la actividad propiamente dicha. El GHG Protocol no se limita a definir modalidades de contabilización de las emisiones, detalla igualmente una metodología de comunicación de los resultados.
3.2 El Balance de Carbono
Elaborada por el ADEME y gestionada por la Asociación Bajo Carbono, el método integra los tres ámbitos del GHG Protocol. Proceso de contabilización de la totalidad de los gases de efecto invernadero tomados en cuenta por el GIEC, el Balance de Carbono se inscribe en una demarcha activa de desarrollo sostenible y codifica las modalidades de un plan de acción tendiente a la reducción de las emisiones contabilizadas (inventario de las medidas a tomar, puesta en marcha, evaluación, corrección). Adaptado a todos los tipos de organización, desde los territorios hasta las empresas, constituye una herramienta indispensable para la elaboración de los balances de GES en Francia en el marco de la ley Grenelle II.
3.3 Las normas ISO 14064 y 14069
El estándar internacional ISO 14064 (complementado por ISO 14069) ha sido diseñado para integrar los métodos de contabilización de GES en el conjunto de las normas ISO relativas al medio ambiente y a la energía. Si retoma los principios del GHG Protocol en términos de diferenciación de las emisiones indirectas y directas, reemplaza los tres alcances por seis categorías distintas, en función de las fuentes de emisiones. Además, establece requisitos particulares en materia de redacción de informes y verificación de las cifras mencionadas.
4. Contabilidad del carbono: algunos recursos complementarios
Para profundizar en la reflexión sobre los pros y los contras de la contabilidad del carbono, aquí tienes una selección de enlaces útiles:
- La guía metodológica Bilan Carbone - un PDF exhaustivo sobre los objetivos, los principios y la aplicación de la metodología, elaborado por la Asociación Bilan Carbone.
- Un panorama y fichas prácticas - revisión detallada de los estándares internacionales y metodologías de contabilidad del carbono y GES.
- ¿Cuáles son los límites de la contabilidad del carbono? - una reflexión analítica y crítica.
- La construcción de la contabilidad del carbono: historia, uso y perspectivas - un análisis documentado por dos especialistas en la materia: Morgane Le Breton y Franck Aggeri.
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