Sami ha realizado en 2025 el balance de carbono 2024 de Valentin Traiteur. ¿Era el primero para su grupo?
Sí, era el primero. No era una obligación regulatoria dado la estructura de nuestro grupo. Pero teníamos la voluntad, al lanzamiento de la demarche RSE, de tener una fotografía de nuestra huella de carbono, de conocer más precisamente nuestros diferentes impactos para construir después una hoja de ruta ambiciosa y eficaz.
Por otra parte, nos gustaría responder a las expectativas de nuestros clientes, en particular la gran distribución.
¿Podemos hablar de presión de parte de sus principales clientes?
No, no hay presión pero sí expectativas, eso es seguro. Somos solicitados, nos cuestionan sobre nuestra huella de carbono, sobre las acciones que vamos a poner en marcha para reducirla y sobre nuestra trayectoria de descarbonización.
¿Por qué haber elegido a Sami para su balance de carbono?
Ya había trabajado con Sami durante mi experiencia profesional anterior y todo había ido muy bien por lo que ya había una relación de confianza con sus equipos.
La segunda explicación, es que Sami conoce bien el sector de la agroalimentaria, han acompañado a numerosos actores de la filière y por lo tanto es una industria que dominan. Era un punto muy importante para nosotros. Su experiencia sectorial ha sido determinante en nuestra elección.
Finalmente, hemos apreciado mucho desde el principio el “doble acompañamiento” que proponen con a la vez consultores, los mismos, que nos siguen del principio al fin y al mismo tiempo el acceso a su plataforma que permite facilitar la recogida de los datos o construir su plan de acción.
¿Qué retienen del acompañamiento por los consultores?
Lo que quiero subrayar, es el seguimiento humano importante con interlocutores disponibles y reactivos y por supuesto su experiencia. Sami no es solamente un calculador de carbono, es una empresa que acompaña a sus clientes con, en nuestro caso, un seguimiento adaptado al sector de la agroalimentaria y perspectivas también sobre la evolución del marco regulatorio. Todo esto es precioso.
¿Qué enseñanzas sacan de su primer balance de carbono?
Sabíamos que los intrantes iban a ser el primer puesto de emisiones pero no nos esperábamos que representaran un peso tan importante, con más de 70% del total de nuestras emisiones.
Este balance de carbono ha permitido también cuestionarnos sobre el mix energético de los países de algunos de nuestros proveedores, aunque muchos de nuestros productos son franceses. Esto podría convertirse en un criterio de compra en el futuro.
Esto cuestiona también mucho sobre la elección de cada materia prima, como sobre la carne por ejemplo donde hemos podido entrar en un nivel de detalle importante.
Los resultados de nuestra huella de carbono abren mucho de reflexiones para la continuación: sobre las acciones a priorizar, sobre la elección de las energías, etc. Es esto lo que es muy interesante.
Precisamente, ¿cuáles son los próximos pasos en la construcción de su estrategia climática?
Se trata primero de integrar todos los enseñanzas del balance de carbono, al nivel del equipo que pilota el proyecto pero también a escala de toda la empresa para que cada empleado pueda apropiarse de ello.
Vamos a presentarles los resultados pero no debe parar ahí. La idea es aportar contenido regularmente, durante ciertos eventos. Por ejemplo, durante la semana de la movilidad, podríamos mostrar cifras precisas sobre la movilidad de nuestros empleados.
También planeamos avanzar en la sensibilización, con frescos del clima, por ejemplo, que nos permitirían seguir involucrando a los colaboradores en el tema.
En paralelo, comenzamos a manejar la plataforma en la parte del plan de acción y la trayectoria de reducción.
¿La plataforma Sami va a ayudarte a construir este plan de acción?
Sí, hay, por ejemplo, una biblioteca de acciones que se proporciona en la plataforma. Vamos a utilizarla, pero también añadiremos nuestras propias acciones, estimaremos el potencial de reducción de emisiones y veremos hacia dónde nos llevan todas las acciones que seamos capaces de desplegar en los próximos 5 años.
El objetivo es hacer una primera trayectoria de reducción de emisiones para 2030 y luego ajustarla si nos damos cuenta de que las acciones previstas no tienen suficiente peso.
La plataforma es realmente intuitiva y la capacidad de probar diferentes hipótesis, varias trayectorias en función de las acciones puestas en marcha, es muy útil para nosotros.
¿Cuáles son las primeras acciones previstas para reducir sus emisiones?
En este momento estamos considerando la posibilidad de instalar paneles solares en los tejados o electrificar nuestra flota de vehículos.
Sin embargo, somos conscientes de que las primeras acciones imaginadas no son las que más van a pesar, ya que son los insumos los que representan el puesto de emisiones más importante.
Construir un plan de acción con nuestros proveedores será nuestro principal proyecto. Pero habrá que encontrar el equilibrio adecuado. Tenemos proveedores muy diferentes. Algunos son grandes industriales, otros son agricultores para los que somos su único cliente, no podemos actuar de la misma manera con todos.

